Los nuevos desafíos para el Rugby Turia, el pionero proyecto femenino de València


El club, que apenas cuenta con unos pocos meses de vida desde que fuera presentado en sociedad el pasado verano, ya está inmerso en la temporada 20/21 con sus dos conjuntos Senior que compiten a nivel autonómico.

Haciendo frente a rivales en el campo pero sobre todo fuera de él, con la pandemia como gran amenaza para su ambicioso proyecto de expansión.

Hablamos con Alba Gallart, su presidenta y alguien que conoce muy bien el terreno ya que ha sido y es todavía jugadora de rugby, integrante de la Selección Valenciana, para valorar el calado de un proyecto dirigido exclusivamente por mujeres, y pensado para que las jugadoras aprovechen al máximo la oportunidad de crecer y mejorar en este deporte.

La gran diferencia
Que el rugby femenino, como también ocurre con los chicos, está en auge es una realidad que refleja la mayor difusión y aumento de licencias. Pero las secciones femeninas suelen formar parte de estructuras donde los chicos son mayoría, así que tocaba pensar diferente y así fue como cristalizó el Rugby Turia.

Un club que tiene el apoyo de sus dos principales socios, el Tatami y el Rugby Club Valencia, además de la empresa Teika, pero que tiene una gestión independiente y liderada exclusivamente por mujeres. De esta forma, destinando a ellas todos los recursos que ya tienen y otros que puedan encontrar cuando más sponsors se interesen por la marca, es como esperan hacer que despunte un club al que quieren colocar en la élite.

«Muchas veces ves cómo se justifica el mayor apoyo al rugby masculino porque tiene más aficionados, o porque llega a mejores categorías. Pero la pregunta sería, ¿cómo vamos a llegar nosotras a eso si no se nos dan los recursos mínimos necesarios?”, cuestiona Alba, que conoce de primera mano la espiral tan diabólica en la que se ven sumidos muchos equipos de deporte femenino, que pertenecen a estructuras de clubes mayoritariamente masculinos.

El rugby femenino ha llegado a tener equipos entrenados por técnicos que no cobraban, una muestra de la falta de apoyo y confianza que esos clubes han demostrado por hacer crecer esa sección.

Todo eso, confían, será cosa del pasado cuando hablemos de un Rugby Turia en cuyos 2 Seniors (el Turia, y otro llamado ‘Turia Emerging’ para aquellas jugadoras que tienen menos experiencia en el juego y necesitan más formación) se concentran mujeres que hasta la pasada temporada militaban en Tatami y RC Valencia, los dos clubes impulsores de este cambio.

Para lograrlo han puesto mimbres. Son el club que más licencias Senior tiene de la Comunitat, y a estas chicas les arropa un staff muy preparado. Gente licenciada y con la preparación adecuada en las parcelas de entrenadoras, fisioterapeutas o preparadores físicos, alicientes para jugadoras de alto nivel que conocen lo que es competir en División de Honor, por ejemplo, y que ya son parte de esta familia deportiva.

La pandemia, un nuevo rival
Aunque Tatami y RC Valencia han cedido las jugadoras Senior y apoyan de otras formas también, el Rugby Turia presume de su independencia en la gestión y de ser un ejemplo y referente nacional. Sobre todo en lo relativo a que aquí piensan y deciden las mujeres, yendo a este nuevo espacio para las rugbiers en València todos los nuevos recursos humanos y técnicos que aparecen por el camino.

La pandemia de COVID-19 ha frenado sus planes de expansión a corto plazo porque muchas jugadoras más veteranas no pueden comprometer sus puestos de trabajo fuera del rugby por un contagio en el deporte, y otras más jovencitas que se han acercado fruto de la nueva captación se encuentran con dudas y con la reticencia de sus familias, en esta época de mayor respeto al contacto humano.

“Este año cuesta que venta tanta gente a probar como en años pasados. Estamos sufriendo para formar equipos tan numerosos como nos gustaría en este primer año de vida del Rugby Turia”, reconoce Alba, la presidenta de un club que pese a ello no tira la toalla para dar a conocer a toda la sociedad las ventajas, y bondades, de la primera entidad exclusivamente femenina en el rugby de la Comunitat Valenciana.

Ellas de momento están más enfocadas a captar gente para el Senior, quedando la cantera y chicas que se inician para un Tatami y RC Valencia que han apostado por centrarse más en las mujeres que dan sus primeros pasos en el balón ovalado. Aunque mantienen los derechos sobre las fichas del Rugby Turia, un recién nacido que necesita de estos socios para asentarse en los próximos años. Será entonces, ya con sus conjuntos Senior formados en cantidad y calidad, cuando toque plantearse si volar fuera del abrigo de esas dos entidades históricas. “El futuro dirá”.

A estas mujeres que trabajan y planifican pensando solamente en las deportistas de su club, sin que otras personas puedan decidir cuánto y cómo se destinan recursos a una sección femenina, se les puede encontrar todos los lunes, martes y jueves de 20:00 a 22:00 en el polideportivo Quatre Carreres de València. Además, también son únicas en València al contar con un equipo en la máxima categoría de Seven, la modalidad olímpica donde también ofrecen contexto de máximo rendimiento para las suyas.

Ellas también contribuyen al momento dulce que tiene el oval femenino de la Comunitat, con su pionero proyecto que es todo un ejemplo a nivel nacional, además del recién ascendido Les Abelles a la Liga Iberdrola o el CAU, luchando por llegar a DHB. “El rugby femenino valenciano va a destacar bastante ahora”, anticipa Alba.